La naturaleza – La utopía de los niños

Los espacios al aire libre son enormemente atractivos para los niños. No sólo les ofrecen posibilidades ilimitadas para que jueguen, sino que además aprenden explorando, descubriendo, inventando y resolviendo problemas. Todo el tiempo que los niños pasan al aire libre, ya sea trepándose a los árboles, saltando en los charcos o embelesados observando los ojos de agua en los acantilados de la playa, aprenderán algo nuevo.

La interacción con la naturaleza es de vital importancia para el buen desarrollo de los niños y, para FAB, por ende, ese aspecto está muy cerca de nuestros corazones. Por esta razón, y con miras a indagar sobre la relación de los niños con la naturaleza, nos pusimos en la tarea de adelantar una serie de investigaciones exhaustivas con madres e hijos alrededor del mundo.

Aplicamos entonces nuestro estudio en once países diferentes. En ellos entrevistamos a 2 mil madres y a sus hijos, cuyas edades oscilaban entre los 8 y los 12 años, con el fin de conocer lo que pensaban sobre la naturaleza y su influencia positiva en el desarrollo de los niños. Los resultados de esta investigación fueron publicados en el Informe oficial “Children and Nature” (“Los niños y la naturaleza”).

Los hallazgos de la investigación muestran claramente que las mamás son conscientes de los beneficios del juego al aire libre.  Como padres, nos interesa que nuestros hijos se estimulen y entretengan mediante el arte de descubrir y en la creatividad que se derivan del juego experiencial; que no pasen su tiempo entregados a la televisión y a los videojuegos.

Sin embargo, en la práctica, es común que los niños pasen más tiempo viendo televisión o películas, en Internet o embelesados con los videojuegos, que jugando en el jardín o en el parque del barrio. Aunque para nosotros, como padres, lo ideal sería que nuestros hijos pudieran tener la forma de infancia que nosotros tuvimos, la vida real nos interpone una serie de obstáculos que nos impiden convertir ese anhelo en realidad.

Como tuvimos la posibilidad de comprobarlo en nuestro Informe oficial de FAB, “Giving Children the Right to be Children” (“Darles a los niños el derecho de ser niños”), las mamás albergan el temor de que cuando sus hijos juegan al aire libre, no están del todo seguros o pueden resultar heridos. Los padres preferirían tener a sus hijos en casa, bajo su ojo vigilante, sobre todo si el tiempo que ellos tienen para estar con sus niños es limitado, o si las instalaciones en las que sus hijos pueden jugar al aire libre se encuentran lejos del vecindario.

Haciendo a un lado por un momento los temores de los padres, nos preguntamos qué piensan los niños al respecto. Si tuvieran la opción de elegir, ¿preferirían acaso jugar en sus casas? ¿Están de acuerdo con sus mamás?

Todo parece indicar que no: mientras el 58% de las madres creen que sus hijos prefieren jugar en sus casas, el 63% afirman que les gusta más jugar al aire libre.

La investigación arrojó otro resultado que nos sorprendió: la fuerte convicción, tanto de las madres como de sus hijos, de la necesidad de cuidar de la naturaleza y de estar más atentos a los temas medioambientales. Un claro deseo de los niños es que sus padres se involucren más con la naturaleza y se preocupen más por ayudar a proteger el planeta.

Ésta es una magnífica noticia, y en verdad es muy esperanzador constatar que las nuevas generaciones de niños se toman muy en serio la naturaleza y el medioambiente. ¡Y al mismo tiempo es una pena que justamente esos niños no puedan disfrutarla tanto como deberían!

Lo que dicen los expertos:

La doctora Dorothy Singer, de la Universidad de Yale, una de las más importantes estudiosas del desarrollo infantil, sostiene:

“Si bien los niños alrededor del mundo no están teniendo la oportunidad de vivenciar el contacto directo con la naturaleza…, es fundamental que tanto padres como hijos tengan la posibilidad de interactuar con ella y aprender de la experiencia.”