Por qué los niños disfrutan y aprenden ensuciándose

Por qué los niños disfrutan y aprenden ensuciándose

Todos tenemos ese recuerdo de regresar a casa de niños untados de barro hasta la cabeza ¿cierto? Recuérdalo con tus hijos y enséñales por qué en estas vacaciones los felicitarás por disfrutar mientras se ensucian. 


Piénsalo de esta manera: ensuciarse es un sello de aventura. Toda gran historia de un niño empieza por allí; ensuciarse es sinónimo de experiencia, de aprender sobre la vida. Todos aprendemos haciendo y ver a nuestros hijos probando nuevas actividades, es un proceso fundamental para su felicidad y desarrollo. 


Los niños, al tener contacto con el mundo, alimentan su creatividad y deseo por explorar y aprender más. Muchas veces los adultos olvidamos lo importante que es el descubrir cosas nuevas y el compartir con nuestros hijos durante su niñez, es clave para asimilar el valor del conocimiento adquirido a través de la experiencia. 


Los juegos son un reflejo de lo que es la vida: logros, éxitos, pero también derrotas y fracasos. Cuando los niños juegan en el exterior y se ensucian, se enfrentan a todos estos retos. Así que, además de ser felices, se convierten en niños resilientes, preparados para nuevos obstáculos, desarrollando habilidades de vida como lo son la valentía y la independencia. 


Entendemos que la ropa sucia pueda ser una tarea titánica e interminable, pero con Fab tienes la certeza de que las manchas siempre quedarán en el olvido sin tener que sufrir refregando hasta que desaparezcan.