Instrucciones para lavar a una temperatura de 30°C

Cuando la ropa se lava a una temperatura de 30°C, no sólo se ahorra energía y se es amable con el medioambiente, sino que además sus prendas reciben un trato más cuidadoso. Lo que en realidad significa ese gran poder limpiador del detergente FAB en polvo Profesional no es otra cosa que su capacidad de lograr que su ropa quede perfectamente limpia incluso cuando ésta se lava a temperaturas bajas. Déle un vistazo a nuestras instrucciones de lavado a temperaturas de 30°C.

Cuando su ropa se haya manchado, lávela tan pronto como le sea posible; si puede hacerlo antes de que la mancha se seque, todavía mejor. Siempre lea las etiquetas con las instrucciones de cuidado que vienen con la ropa, y asegúrese de seleccionar las prendas de acuerdo con los colores, el tipo de tela y la temperatura a la que serán lavadas. Aun cuando las etiquetas con las instrucciones de cuidado que vienen con la ropa indican la temperatura máxima de lavado con la que sus prendas no sufrirán daño alguno, es ideal hacerlo a temperaturas bajas y así ahorrar energía.

Lave por separado, y a la máxima temperatura que las etiquetas de cuidado lo permitan, la ropa que esté muy sucia, y sobre todo la que tenga manchas secas, colores fuertes de rastros de comida, grasa, barro y manchas de pasto o césped. De otro modo se verá en el trabajo de tener que volver a lavar, con el consiguiente gasto extra de energía. En caso de que haya alguien enfermo en su familia, lave su ropa aparte, y a la temperatura más alta que las etiquetas con las instrucciones de cuidado de las prendas lo permitan. Use detergente en polvo FAB en polvo Profesional o en barra. Este procedimiento garantiza la desaparición de los gérmenes de la enfermedad, y evita que la infección contagie a los demás miembros de su familia.

La ropa de color oscuro siempre se debe lavar aparte, aun si lo hace a temperaturas bajas. Cuando la ropa esté menos sucia, seleccione el ciclo de lavado que se aconseja según el tipo de tela (seda o lana, fibras sintéticas o algodón), y lave a una temperatura de 30°C. Cuando se escoge un ciclo de lavado que no es el indicado, no sólo la calidad de su ropa sufre las consecuencias, sino que además no queda tan limpia como cuando se lava en el ciclo correcto. Las cargas de lavado parciales gastan más energía que las cargas completas, de modo que haga lo posible por acumular la ropa sucia necesaria para una carga total, y asegúrese de que esa ropa requiera el mismo tipo de ciclo de lavado. Pero tenga cuidado, no sobrecargue la lavadora: hacer esto, cuando se lava a temperaturas de 30°C, produce unos resultados aún más pobres en términos de lavado que si lavara a temperaturas altas. Revise el manual de instrucciones de carga de su lavadora. Siempre escoja el producto adecuado FAB en polvo Profesional para cada carga de lavado.

Los artículos que se destiñen necesitan un producto determinado FAB, así como la seda y la lana requieren otro, en este caso un producto líquido FAB Liquido floral, para evitar que se dañen. Si tiene alguna duda, consulte las instrucciones del empaque, o comuníquese con nuestra línea de atención al consumidor ¡estamos para ayudarlo! Es muy importante usar la cantidad de detergente exacta que indica el empaque de cada producto, y que además varía según la dureza del agua del lugar, el tamaño y la capacidad de la lavadora y qué tan sucia esté la ropa. Cuando se lava a temperaturas bajas, el detergente debe hacer un esfuerzo mayor, y si la cantidad de jabón es escasa, tendrá que lavar de nuevo, con el consiguiente gasto extra de energía y de detergente.

Nuestros detergentes líquidos concentrados contribuyen además al cuidado del medioambiente: usan menos empaques y gastan menos energía en el traslado de los productos a los sitios de venta. Si su lavadora ofrece la posibilidad de regular la velocidad a la que gira, escoja la opción más alta que su ropa tolere, y así necesitará después menos tiempo de secado. Una vez su ropa esté recién lavada, no deje que permanezca húmeda más tiempo del necesario: las bacterias se reproducen en la humedad y son fuente de olores desagradables.

Siempre que las condiciones climáticas lo permitan, trate de secar su ropa al aire libre, en los tendederos, antes que en la secadora. De este modo ahorrará aún más energía. Con un producto blanqueador, y más o menos una vez por semana, haga un lavado con la carga de la máquina vacía a 40°C o más, para asegurarse de que las bacterias no puedan reproducirse en su lavadora y aparezcan olores desagradables.